La app que su lector usa en la calle y su directiva revisa en la oficina. La misma que emite la factura SRI y la que el cliente abre en su celular.
La demostración se hace con las tarifas y el padrón de su comunidad. Sin compromiso.
Diseñado escuchando las asambleas comunitarias y el trabajo diario de los fontaneros. Se acabó el desorden administrativo y la falta de transparencia.
El cliente disputa la factura. Usted proyecta la foto del medidor en pantalla y el reclamo se resuelve en el momento, sin que quede para después. La foto acelera la solución: el respaldo queda siempre.
El cliente entra con su PIN y ve el consumo, la foto de su medidor y su factura. Nadie tiene que ir a la ventanilla a preguntar cuánto debe ni a esperar un papel.
Cuando la lluvia moja la libreta o la letra del operador es confusa, se digitan lecturas falsas en la oficina. La app valida que el consumo sea lógico antes de guardarlo, con foto, hora y ubicación.
No es un video. Es el sistema real: mueva el medidor, revise la foto y emita la factura, sin instalar nada.
Así funciona en la calle: el lector abre la app, el sistema le muestra a quién le toca tomar la lectura y le guía hasta el medidor. No hay que digitar nada a mano ni transcribir después en la oficina.
Aquí puede mover el valor de "Lectura Actual" para ver cómo se recalculan el consumo y la tarifa. Y presione"Guardar e Imprimir": verá el comprobante que el cliente recibe en la mano en ese momento.
image_id ~ '^[0-9a-f]{32}$'). El lector no puede inventar lecturas desde su casa.Esto es lo que pasa entre el medidor y el comprobante, sin que nadie tenga que pasar un dato de un lado a otro:
La junta abre el proceso de lectura, define sus fechas de corte y reparte los sectores entre sus lectores. Cada operador recibe su ruta en el móvil, sin clientes repetidos y sin dejar a nadie por fuera.
El trabajo de campo y la relación con el cliente son dos cosas distintas. En KiLectura viven en el mismo sistema y en la misma base de datos.
El tanque, la cloración, el macromedidor y las captaciones viven en el mismo sistema que la lectura, con el checklist de ARCA listo para cuando le pidan la cuenta.
El origen de cada litro, con su cota, su caudal y su responsable.
La dosificación con su registro. Lo que echa el operario, con nombre y hora.
Capacity y alarms de rebose o sequía, sin depender de que alguien lo mire.
El agua que entra a la red, separada del agua que se factura. Aquí se captura la diferencia.
El plan se ajusta al tamaño real de su junta. Una comunidad de 200 familias no paga lo mismo que una de 3.000, y no hay letra chica.
Los precios son de referencia y no incluyen la tarifa al cliente, que la fija cada junta.
15 minutos. Le mostramos el sistema con las tarifas y el número de clientes que usted maneja, y le decimos sin rodeos si le sirve.